<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gml="http://www.opengis.net/gml"
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: Crisis económica y las teorías de la evolución de las especies</title>
	<atom:link href="http://www.antoniflores.com/crisis-economica-y-las-teorias-de-la-evolucion-de-las-especies/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.antoniflores.com/crisis-economica-y-las-teorias-de-la-evolucion-de-las-especies/</link>
	<description>Blog de innovación y nuevos modelos de negocio de Antonio Flores</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Sep 2010 13:23:11 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=abc</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: Jose Rebollo</title>
		<link>http://www.antoniflores.com/crisis-economica-y-las-teorias-de-la-evolucion-de-las-especies/comment-page-1/#comment-56</link>
		<dc:creator>Jose Rebollo</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Feb 2010 12:49:44 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.antoniflores.com/?p=429#comment-56</guid>
		<description>Antonio,
no es para desautorizarte, pero Darwin y Teilhard de Chardin, coincidieron algo menos de 1 año en el espacio tiempo. De Mayo de 1881 a Abril de 1882. (wer Viquipedia).
Reconozco que aunque en casa de mis padres me quedaron varios libros de Teilhard por leer, yo siempre preferí a su colega y compatriota l&#039;Abbe Breuil, más practicante que místico, en cuanto a arqueología se refiere.

En un principio, al leer tu post me pareció menos intenso que los anteriores, pero ni mucho menos. 
Este es el que me está reafirmando más en que hemos desatado al demonio de la entropía, precisamente por el pecadillo (tropiezo, en griego), holístico (que afecta a todo el conjunto o el sistema, también del griego) que hemos cometido.

Este tropiezo no ha roto una rica porcelana en mil pedazos, sembrando el desorden donde antes había orden, no, lo que se ha roto es la vajilla entera. 

Volviendo a la idea de Teilhard de que el “pecado” interrumpe el flujo del devenir (he trabajado en hidráulica y conozco algo del tema), hay que advertir que en un flujo hidráulico hay energía cinética, producida por la velocidad media de los elementos que avanzan en el flujo y hay energía potencial, asociada a la cota sobre el nivel del mar, en el que se sitúa el flujo (también existe cierto rozamiento con el cauce por el que discurre dicho flujo, que evita que el agua se acelere a medida que desciende por el cauce, lástima). Si tu consigues parar un flujo, este se remansa  y la energía cinética se torna toda ella energía potencial, es decir, el caudal que llega se acumula y el nivel del agua sube y sube (la típica represa de un embalse). Pero no pierdes casi nada en el balance energético y puedes aprovechar muy bien esa energía almacenada (de hecho la energía hidráulica es un modo muy efectivo, por su alto rendimiento, de transformar energía potencial en mecánica y ésta en electricidad, todo a través del trabajo).

No se demasiado de economía, pero es como si el capital circulante, se convierte en ahorro de golpe, pero todo el sigue siendo capital líquido, que puede volverse a revertir al sistema en cualquier momento.

¿Qué ha pasado con este tropezón de la crisis? Pues que en términos hidráulicos, el agua ha desaparecido, ¿se ha evaporado?. Si.
 ¿Dónde está la “pasta”?. ¿Ha desaparecido o NO existía?.

Teilhard tenía razón.

Esta debacle sólo lo explica bien la entropía. 

Al saltar el sistema en millones de pedazos, hemos descubierto que los créditos que soportaban los apalancamientos que todos teníamos, y que creíamos que nos hacían ricos, no eran un bien en si, no había energía de la buena, la que se puede cambiar por trabajo y este por riqueza. (Por cierto, cuanto se aprende con la experiencia y el error).

La prueba es que ahora, TODOS, somos más pobres que antes. La perversión, es que esto nos dice la  contabilidad ahora, siempre después de los hechos consumados.
Pero el segundo principio de la termodinámica, más sincero ya nos lo profetizaba antes, y es que vales lo que haces, no lo que harás, que no existe y además está cargado de incertidumbre, es decir de entropía o de cuantiosísimos intereses a vete saber que tasa. 

¿Quién habla de los intereses?. ¿Queréis que seamos innovadores? Cuando un bien necesite un préstamo para su compra o asumir una deuda como están haciendo todos los gobiernos del planeta , no me basta con el valor TAE del préstamo, dadme el valor “TAE” de la compra total, es decir realizar la proyección del sumatorio de todo lo que tendré que pagar a lo largo de toda mi vida, incluidos intereses ( y no nos engañemos al suponerlos bajitos). Un piso de 300.000 Euros, puede pasar a 1.000.000 de Euros. Cuándo la gente valore y comprenda lo que ha de trabajar nadie querrá endeudarse hasta la muerte, de sus hijos o nietos, como hacen los gobiernos. Ah! y que los contables, desde el principio incluyan esa deuda total “TAE” en vuestra contabilidad, entonces comprenderéis lo poco ricas que son grandísimas y solidísimas corporaciones y lo desgraciados que podemos llegar a ser los que poseemos una hipoteca.

Volviendo  a lo nuestro. Después de esta quiebra de todas las vajillas de todos los sistemas, reunir los trozos, en el mismo orden que ocupaban antes del batacazo es materialmente imposible.

Y pensar que la quiebra o el estallido de la crisis se ha producido de una manera muy inocente, muy natural, muy barata diríamos. Se empezaron a mezclar en algún lugar productos con muchas garantías con productos sin garantías y nadie dijo nada, bueno si unos cuantos mintieron (que cuesta muy poco) y hasta algunos ganaron mucho dinero. Ahora discernir el trigo de la paja se da por imposible. Ha sido un clásico ejemplo de procedimiento a favor de la entropía.

Antonio, llegado este punto, te tengo que dar la razón en una reflexión en la que te corregí en anteriores comentarios:
El proceso verdaderamente natural es la crisis, es lo fácil, lo que menos cuesta poner en marcha, menos energía y menos dinero. Tienes un tropiezo y todo se hace añicos. En cambio Innovar significa conseguir un estado del sistema global a base de trabajo,mucho trabajo, luchando contra la naturaleza de las cosas de tal modo, que Innovar casi es anti-natural.

El verdadero beneficio, es el valor del trabajo, y el verdadero trabajo es el del que ordena, las ideas, los procesos, los productos, en una combinación tan poco natural que consigue una Innovación.

Allá vamos….

Antonio,
Un último apunte: aunque los economistas de las grandes escuelas de negocios y sus alumnos los súper-gestores de las mega-corporaciones  no han aprendido termodinámica, si demuestran que intuyen que algo hay. La prueba es el cortoplacismo como filosofía. 

El cortoplacista intenta algo mágico, quedarse con el beneficio y pasarle rápidamente la deuda y la incertidumbre al siguiente, por eso especula. En el fondo está luchando contra la entropía, quiere el beneficio del trabajo bien hecho y le pasa el residuo que genera al siguiente al que engaña (puro proceder piramidal).
 
En el fondo, esto funcionaba cuando el mercado económico era pequeño. La metrópoli ganaba, la periferia y las colonias perdían (siempre había una explicación  lógica para justificar la diferencia (más civilización, más no se qué, bla, bla, bla…). Pero ahora todos somos metrópoli y todos somos periferia.

Antonio,
Tienes razón, ahora más que nunca hay que innovar, trabajar… y mirar más allá del horizonte, porque el cortoplacista también es un corto de vista.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Antonio,<br />
no es para desautorizarte, pero Darwin y Teilhard de Chardin, coincidieron algo menos de 1 año en el espacio tiempo. De Mayo de 1881 a Abril de 1882. (wer Viquipedia).<br />
Reconozco que aunque en casa de mis padres me quedaron varios libros de Teilhard por leer, yo siempre preferí a su colega y compatriota l&#8217;Abbe Breuil, más practicante que místico, en cuanto a arqueología se refiere.</p>
<p>En un principio, al leer tu post me pareció menos intenso que los anteriores, pero ni mucho menos.<br />
Este es el que me está reafirmando más en que hemos desatado al demonio de la entropía, precisamente por el pecadillo (tropiezo, en griego), holístico (que afecta a todo el conjunto o el sistema, también del griego) que hemos cometido.</p>
<p>Este tropiezo no ha roto una rica porcelana en mil pedazos, sembrando el desorden donde antes había orden, no, lo que se ha roto es la vajilla entera. </p>
<p>Volviendo a la idea de Teilhard de que el “pecado” interrumpe el flujo del devenir (he trabajado en hidráulica y conozco algo del tema), hay que advertir que en un flujo hidráulico hay energía cinética, producida por la velocidad media de los elementos que avanzan en el flujo y hay energía potencial, asociada a la cota sobre el nivel del mar, en el que se sitúa el flujo (también existe cierto rozamiento con el cauce por el que discurre dicho flujo, que evita que el agua se acelere a medida que desciende por el cauce, lástima). Si tu consigues parar un flujo, este se remansa  y la energía cinética se torna toda ella energía potencial, es decir, el caudal que llega se acumula y el nivel del agua sube y sube (la típica represa de un embalse). Pero no pierdes casi nada en el balance energético y puedes aprovechar muy bien esa energía almacenada (de hecho la energía hidráulica es un modo muy efectivo, por su alto rendimiento, de transformar energía potencial en mecánica y ésta en electricidad, todo a través del trabajo).</p>
<p>No se demasiado de economía, pero es como si el capital circulante, se convierte en ahorro de golpe, pero todo el sigue siendo capital líquido, que puede volverse a revertir al sistema en cualquier momento.</p>
<p>¿Qué ha pasado con este tropezón de la crisis? Pues que en términos hidráulicos, el agua ha desaparecido, ¿se ha evaporado?. Si.<br />
 ¿Dónde está la “pasta”?. ¿Ha desaparecido o NO existía?.</p>
<p>Teilhard tenía razón.</p>
<p>Esta debacle sólo lo explica bien la entropía. </p>
<p>Al saltar el sistema en millones de pedazos, hemos descubierto que los créditos que soportaban los apalancamientos que todos teníamos, y que creíamos que nos hacían ricos, no eran un bien en si, no había energía de la buena, la que se puede cambiar por trabajo y este por riqueza. (Por cierto, cuanto se aprende con la experiencia y el error).</p>
<p>La prueba es que ahora, TODOS, somos más pobres que antes. La perversión, es que esto nos dice la  contabilidad ahora, siempre después de los hechos consumados.<br />
Pero el segundo principio de la termodinámica, más sincero ya nos lo profetizaba antes, y es que vales lo que haces, no lo que harás, que no existe y además está cargado de incertidumbre, es decir de entropía o de cuantiosísimos intereses a vete saber que tasa. </p>
<p>¿Quién habla de los intereses?. ¿Queréis que seamos innovadores? Cuando un bien necesite un préstamo para su compra o asumir una deuda como están haciendo todos los gobiernos del planeta , no me basta con el valor TAE del préstamo, dadme el valor “TAE” de la compra total, es decir realizar la proyección del sumatorio de todo lo que tendré que pagar a lo largo de toda mi vida, incluidos intereses ( y no nos engañemos al suponerlos bajitos). Un piso de 300.000 Euros, puede pasar a 1.000.000 de Euros. Cuándo la gente valore y comprenda lo que ha de trabajar nadie querrá endeudarse hasta la muerte, de sus hijos o nietos, como hacen los gobiernos. Ah! y que los contables, desde el principio incluyan esa deuda total “TAE” en vuestra contabilidad, entonces comprenderéis lo poco ricas que son grandísimas y solidísimas corporaciones y lo desgraciados que podemos llegar a ser los que poseemos una hipoteca.</p>
<p>Volviendo  a lo nuestro. Después de esta quiebra de todas las vajillas de todos los sistemas, reunir los trozos, en el mismo orden que ocupaban antes del batacazo es materialmente imposible.</p>
<p>Y pensar que la quiebra o el estallido de la crisis se ha producido de una manera muy inocente, muy natural, muy barata diríamos. Se empezaron a mezclar en algún lugar productos con muchas garantías con productos sin garantías y nadie dijo nada, bueno si unos cuantos mintieron (que cuesta muy poco) y hasta algunos ganaron mucho dinero. Ahora discernir el trigo de la paja se da por imposible. Ha sido un clásico ejemplo de procedimiento a favor de la entropía.</p>
<p>Antonio, llegado este punto, te tengo que dar la razón en una reflexión en la que te corregí en anteriores comentarios:<br />
El proceso verdaderamente natural es la crisis, es lo fácil, lo que menos cuesta poner en marcha, menos energía y menos dinero. Tienes un tropiezo y todo se hace añicos. En cambio Innovar significa conseguir un estado del sistema global a base de trabajo,mucho trabajo, luchando contra la naturaleza de las cosas de tal modo, que Innovar casi es anti-natural.</p>
<p>El verdadero beneficio, es el valor del trabajo, y el verdadero trabajo es el del que ordena, las ideas, los procesos, los productos, en una combinación tan poco natural que consigue una Innovación.</p>
<p>Allá vamos….</p>
<p>Antonio,<br />
Un último apunte: aunque los economistas de las grandes escuelas de negocios y sus alumnos los súper-gestores de las mega-corporaciones  no han aprendido termodinámica, si demuestran que intuyen que algo hay. La prueba es el cortoplacismo como filosofía. </p>
<p>El cortoplacista intenta algo mágico, quedarse con el beneficio y pasarle rápidamente la deuda y la incertidumbre al siguiente, por eso especula. En el fondo está luchando contra la entropía, quiere el beneficio del trabajo bien hecho y le pasa el residuo que genera al siguiente al que engaña (puro proceder piramidal).</p>
<p>En el fondo, esto funcionaba cuando el mercado económico era pequeño. La metrópoli ganaba, la periferia y las colonias perdían (siempre había una explicación  lógica para justificar la diferencia (más civilización, más no se qué, bla, bla, bla…). Pero ahora todos somos metrópoli y todos somos periferia.</p>
<p>Antonio,<br />
Tienes razón, ahora más que nunca hay que innovar, trabajar… y mirar más allá del horizonte, porque el cortoplacista también es un corto de vista.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
