Los “Océanos Azules” perdidos de la economía española
Los sectores motores que ejercen un liderazgo mundial
Vivimos un momento de depresión empresarial y social en el que parece que nuestro entorno se hunde y donde los problemas que nos rodean no tienen aparentes vías de solución. En este contexto los líderes empresariales y políticos no están marcando ningún camino a seguir al resto de la sociedad y la confusión y desaliento nos invaden. No obstante, detrás de este panorama existe una realidad no aprovechada que debería darnos las pistas a seguir.
En la ofuscación de entorno actual a menudo olvidamos que nuestra sociedad económica ha conseguido estructurar y asentar una serie de sectores motores desde los que ejerce un liderazgo mundial, juntos forman un ecosistema de “océanos azules” en los que en estos tiempos todavía es posible seguir desarrollando negocios, dejarse arrastrar por las necesidades inherentes de su sofisticada evolución y acogerse a la corriente positiva del marketing de país que los acompaña.
El turismo, el deporte y ocio presencial y digital, la distribución el retail y las franquicias, la alimentación y la gastronomía, los servicios asistenciales sociales y médicos, la
construcción pública y privada, el sector inmobiliario, algunas commodities, la industria cultural, etc. son todos ellos ejemplos de sectores para los que España está especialmente preparada y en los que nuestras empresas ejercen un liderazgo en su explotación y generación de conocimiento. Analizando cualquier estudio de tendencias, en todos ellos aparecen en lugares predominantes como foco de oportunidades futuras. Son sectores exportables, escalables e intensivos en mano de obra (vista no como una falta de competitividad, si no como un índice de calidad). Se relacionan, expanden y evolucionan en modo de ecosistemas que se retroalimentan. Para cada uno de ellos contamos con empresas líderes mundiales que traccionan del sector, desarrollando un movimiento exportador de conocimiento, servicios y modelos de negocio.
¿Por qué estos sectores no están ejerciendo una función de liderazgo y motor económico?, ¿Por qué la sociedad, los empresarios y emprendedores no ven en ellos un “faro” guía, donde desarrollar nuevos negocios y posibles vías de expansión?
¿Por qué estos sectores no están ejerciendo una función de liderazgo y motor económico?, ¿Por qué la sociedad, los empresarios y emprendedores no ven en ellos un “faro” guía, donde desarrollar nuevos negocios y posibles vías de expansión?
La solución es simple y dramática: Nuestra corta visión llena de prejuicios, hace que donde los demás ven sectores emergentes, nosotros vemos oficios o empleos indignos de nuestra “evolución” social, sin posibilidades de recorrido y faltos de valor añadido y prestigio social. Nuestra sociedad está dando la espalda a sus Océanos Azules naturales, aquellos para los que tenemos una preparación y características innatas que muchos reconocen; por el contrario focalizamos nuestra atención en sectores ajenos a nuestras características, con un enorme coste de oportunidad y sin hábitat natural para su desarrollo. Donde los demás ven sectores de futuro, sofisticados y llenos de oportunidad, nosotros vemos camareros, peones, dependientes, tenderos, fuera de cualquier posibilidad de reciclaje; empleos poco competitivos por los que no merece la pena apostar.
En los últimos 15 años, España ha desarrollado un sector de retail, distribución y franquicias como mínimo tan sofisticado como el francés y mucho más adaptado al futuro que el resto de sus competidores. No podemos considerar a Inditex como un hecho aislado fruto de la casualidad y de un señor visionario: Mango, Roberto Verino, el Grupo Puig, Adolfo Dominguez, Cortefiel, Imaginarium, Tous o los más recientes Desigual y Custo, han traccionado y reconvertido un sector que estaba aniquilado como el textil.
Mercadona ha conseguido demostrar al mundo que puede desarrollarse un ecosistema de distribución propio, que si bien es muy exigente con las marcas, se ha demostrado capaz de desarrollar un tejido industrial de proximidad, manteniendo un importantísimo número de puestos de trabajo con enormes oportunidades de desarrollo más allá de su concepción inicial.
Las empresas turísticas Como Barceló, Iberostar, Riu, Meliá, etc. han conseguido exportar el modelo fuera de nuestras fronteras convirtiéndose en auténticas multinacionales, arrastrando consigo un importante número de empresas proveedoras. En paralelo se ha iniciado un proceso de reconversión del sector más allá del sol y playa, convirtiendo algunas de las ciudades del Estado en referentes del turismo de fin de semana, shopping , cruceros y turismo asistencial, capaz de captar nuevos y sofisticados targets de países emergentes.
El Turismo, el retail y la distribución, han contribuido a estructurar y desarrollar un sector como el agroalimentario que hasta hace pocos años era un proveedor de marcas de otros países; hoy empresas como Borges, Natra, Ebro Foods, El Pozo, Agrolimen, etc. lideran una posición de valor como es “la dieta mediterránea”, bajo su paraguas evolucionan sectores desde el primario, hasta el terciario, consiguiendo varios liderazgos en productos semi elaborados y elaborados.
Todos estos sectores arrastran conocimiento, tecnología y dan lugar a amplios subsectores bajo los cuales se han desarrollado empresas tecnológicas ampliamente consolidadas y start ups; realidades como eDreams, Privalia, Reviewpro, dan fe de ello.
¿Porqué no estructurar estos océanos azules bajo políticas claras de país? ¿Porqué no centrar el esfuerzo de los emprendedores en ellas? ¿Porqué seguimos dándoles la espalda, dedicando en ellos recursos y esfuerzos secundarios en vez de señalarlos como nuestros elementos tractores? ¿Realmente no merecen mejor reconocimiento y apoyo político, empresarial, emprendedor y social? Muchas de estas visiones y sus respuestas encuentran su origen en visiones y sueños personales, sociales y políticos totalmente desenfocados, faltos de realismo y rigor profesional y analítico.












Totalmente de acuerdo una vez más, deberíamos centrarnos primero en lo que tenemos, hemos sido y somos y no ir detrás de lo que otros han inventado y son y se nos escapa por motivos obvios. ¡Sé tu mismo!
Quizás se unen dos ideas en tu exposición, el pesimismo general de la sociedad sumado a las causas de porqué no se reconoce el poder exportador de las empresas que citas. Por supuesto hay que entender que estas empresa están haciendo lo que pueden y , con las herramientas que poseen , financieras etc , lo mejor que saben.La cuestión es qué están haciendo otras empresas , sectores ,que poseen conocimiento pero quizás no el empuje , la financiación , el tamaño para salir.Por supuesto es un caso de innovación cultural, me puedo referir al sector de ingeniería español, un 40 % de pérdida de puestos de trabajo en cuatro años y la punta de lanza de todo lo que se ha construido en este país junto a la Administración y las constructoras por supuesto , pero alguien tuvo que dibujar y calcular lo que se ha construido.La mentablememte es un sector muy atomizado , se consiguen éxitos colectivos importantes AVE Meca Medina (6.500 milones €), pero el empuje definitivo sólo se conseguirá si se realiza un nuevo enfoque entre las empresas, las administraciones y sus antenas exportadoras , la administración también tiene ahí algo que decir. Y no olvidemos que antes de una gran obra ha existido un consultor junto al promotor correspondiente ya sea público o privado , o la suma de los dos , que será cada vez más habitual en el mundo.Un consultor aproxima un constructor y este a múltiples proveedores españoles. Sinergias en definitiva y está claro el océano es azul y conviene volar sobre él.
Es importante conocer la relación que existe entre la falta de oportunidades y la búsqueda de la ilegalidad, con respecto a la Economía Informal; pues son dos causas básicas por las cuales en la actualidad la economía informal a pasado a ser mas de la mitad de nuestra economía en trece ciudades importantes de Colombia.Lo cual nos muestra que nuestra realidad está inmersa en un mundo donde las personas no tienen la capacidad, ya sea por falta de estudio o por falta de interés, de conseguir un trabajo formal donde tengan un salario fijo, salud y demás prestaciones o beneficios que son negados al trabaja de manera informal; ya sea como comerciante, vendedor, obrero o aún peor busque productos ilegales a los cuales no les paga impuestos, para que sus ganancias sean mayores.Por otro lado, cabe destacar la importancia de conocer las consecuencias que trae la economía informal en nuestra sociedad, pues al competir con empresas formales, estas se ven en desventaja, ya que pierden al tener que pagar impuestos y algunos aún mas altos para que el estado pueda subsidiar a los empleados informales que no contribuyen a un plan de salud, ni de pensiones; lo cual retrasa el proceso competitivo de la globalización y causa una menor producción, puesto que las empresas son más productivas que los vendedores ambulantes, pues estos no poseen la tecnología, ni el capital necesario para que su negocio crezca considerablemente y ubica a los países inmersos en esta problemática en subdesarrollados.Escrito por Monica Toro.
Qué susto!!. Creía que de verdad el artículo versaba sobre océanos azules u oceanos rojos, pero ya veo que no. Me quedo mucho más tranquilo sabiendo que sólo tenía interés en protestar sobre la situación económica española. Supongo que cuando Inditex o Mercadona hagan sus análisis de expansión/crecimiento o creen sus estrategias de búsqueda de nuevos mercados, ya buscarán como ampliar sus aguas y sus remansos.
Me pregunto D. Antonio porqué da usted por cierto que un sector como el de la construcción es innovador sólo por el hecho de haber crecido desmesuradamente en España llevándonos a todos, junto con la banca, a un modelo económico insostenible que nos ha empujado a la más oscura zona de la economía europea… o que nuestro modelo de turismo de chiringuito, paella y sangría es un modelo a seguir por otras sociedades excepto las tercermundistas que son aquellas donde las hemos exportado ya. Creo que es mucho más interesante tratar de averiguar cual ha sido el modelo de gestión de Inditex o de Mercadona y exportarlo a otros sectores de la economía industrial o de servicios, que tratar de reproducir el mismo éxito en el mismo mercado para transformar un océano azul en aguas rojas con marejada.
Seamos realistas, muchos problemas sociales y económicos han sido creados por esos pantanos (que no mares) procelosos y oscuros de la construcción y el sector servicios como el turismo. Cuando un jóven ha ganado 2.000 euros poniendo ladrillos o sirviendo cervezas, mientras un investigador del CSIC o de la Universidad ganaba 800 y justitos, todo ha ido bien. Ahora, cuando esa generación es irrecuperable y se encuentra en una situación de total desamparo (sin trabajo porque ya no se contruye, y sin posibilidad de encontrarlo fuera de ese sector por falta de formación) nos lamentamos porque nuestro paro juvenil es el más alto de Europa (y casi del mundo) y muchos de nuestros jóvenes más brillantes tuvieron que emigrar a Europa o a EEUU para poder desarrollar sus carreras de científicos. Seamos serios D. Antonio, nadie quiere importar nuestros modelos de negocio excepto los que están muy por detrás nuestro.
Sería más interesante para todos poder hablar de estrategias empresariales y poder compartir experiencias reales de búsquedas de valor y nuevos mercados, o cómo salir de las aguas rojas para adentrarnos en las azules