Los emprendedores y la financiación: ¿diálogo de sordos? (Parte 2)

Resulta clave para el emprendedor y su futuro éxito comprender y manejar la financiación; no desde la posición de un experto en la misma, si no de alguien que debe obtener de ella el oxígeno para su negocio en las diversas fases por las que éste debe pasar. Como decía en la primera parte de este post  “un emprendedor debe manejar la financiación como un buen conductor maneja el cambio de marchas de un vehículo con el objetivo de mantenerlo en velocidad y potencia constantes: Para cada dificultad y características de la ruta aplica una velocidad distinta”. Financiar un emprendimiento es el arte de aplicar a cada momento la cantidad y calidad de financiación necesaria. Para ello deberemos comprender y asimilar una serie de normas y conceptos más allá de los puramente financieros.

1-Ideas y dinero se necesitan; las unas sin las otras no tienen valor:

No hay nunca que maximizar la importancia de una respecto a la otra, ni someter una a la otra. Juntos forman un ecosistema de valor y su éxito se basa en el respeto mutuo: No tenemos cultura de este tipo de respeto, tanto por parte de quien financia, como de parte de quien es financiado.

Debemos aproximarnos a la financiación de nuestras ideas desde la normalidad, buscando equilibrio y justiprecio. Las ideas tienen el valor que tienen en base al momento en que se encuentran, no en base al valor que podrían tener en un futuro; para ello es necesario la financiación y el trabajo en común de emprendedores y financieros.

2-El dinero no es inocuo, tiene color y ascendencia:

Más allá del valor intrínseco del dinero, existen unos valores añadidos a la ascendencia en el origen de la financiación que le ofrece un valor de cambio añadido. No es lo mismo financiarse mediante alguien que tenga amplia experiencia, lo haga habitualmente y forma parte central de su actividad, que hacerlo con alguien que solo “presta” dinero.

Existen financiaciones que son especialistas en áreas concretas de negocios; internet, retail, genética, biotecnología, etc. son capitales temáticos que pueden contribuir de forma esencial al desarrollo de un negocio más allá del puro factor “dinero”.

3-Financiar una idea no es de aficionados, se necesita un alto grado de profesionalidad:

Una de las líneas más habituales de todo emprendedor para financiarse es el llamado “friends and family”. Por la proximidad física y familiar, podemos convencer a nuestro entorno de la excelencia de nuestra idea. Hay que decir que también es el camino más directo para que nos quedemos sin amigos y en algunos casos sin familia. No existe ningún emprendimiento que justifique perder amigos ni familia.

Financiar es algo más que “prestar” dinero; existen innumerables detalles fiscales, legales, etc. que pueden hacer que la operación salga económica o muy cara, para ello el grado de especialidad es básico.

4-La planificación financiera: Los cimientos del emprendimiento:

Todo emprendimiento se hace para que crezca, se expanda y desarrolle y en muchos casos ser vendido en busca de plusvalías. Todo ello será más o menos complicado en el futuro en base a los inicios y opciones financieras que establezcamos desde el inicio de la actividad.

Al igual que tendremos un plan y una clara visión de cómo desarrollaremos la idea y el modelo de negocio, debemos tener una visión de los caminos, fases y características de los mismos por los que soportaremos financieramente nuestra actividad. Esto es algo más que tener claras las necesidades de los flujos de caja; forma parte de la estructura por la que desarrollaremos la actividad financiera del emprendimiento.

5-El dinero es necesario cuando no se tiene y sigue siendo necesario cuando se tiene:

Como se ha comentado anteriormente, tendemos a maximizar lo que no tenemos, existe un hábito en los emprendedores que consiste en minimizar el papel del dinero y la financiación cuando ya se ha obtenido o no es necesaria. Financiación en muchos casos es sinónimo de crecimiento por lo que es bastante improbable que podamos prescindir de ella; incluso en situaciones de flujos de caja positivo, en situaciones de emprendimiento es conveniente estar siempre en “situación de revista” por si debemos financiar algún crecimiento o responder inmediatamente a una situación de mercado o de la competencia no controlada.

6-El dinero es potencia. Lo importante es su correcta aplicación y dosificación:

Del mismo modo que las marchas cortas son propias para situaciones de potencia y las largas para situaciones de velocidad y desarrollo, el “mucho dinero” es ineficiente cuando no se necesita, al igual que ir cortos de financiación, retiene las posibilidades de un negocio y lastra su crecimiento y oportunidad.

Disponer en la justa medida de la financiación necesaria es sinónimo de eficiencia, de economía de costes y racionalidad; para ello es muy importante que discriminemos constantemente nuestras acciones en base al” tiempo” o momento en que se encuentra el emprendimiento, el volumen de dinero que vamos a necesitar y la calidad temática de la financiación.

7-El principal coste del dinero es el “coste de oportunidad”:

Otra de las palabras que va unida a emprender es “coste de oportunidad”; el emprendedor debe tener siempre consciencia del coste de oportunidad que está pagando por sus acciones.

Existen pocas ocasiones en el que el coste de oportunidad no justifique una mayor financiación (y en consecuencia ceder al financiador) sobre el hecho de necesitar más tiempo para poder explotar dicha oportunidad. Emprender es también una carrera constante contra el tiempo.

8-Nos guste o no “el dinero” es uno de los pocos valores e índices comunes que existen:

Maximizar el ingreso y el beneficio de un negocio dentro de los términos de la ética es desarrollarlo en su máxima expresión. El dinero en sí no es un problema, los problemas empiezan cuando decidimos que hacer con él.

La obligación de todo emprendedor será desarrollar su idea hasta el máximo nivel, desarrollando al máximo los posibles ingresos obtenidos por ella; solo de este modo maximizaremos todas las distintas posibilidades (monetarias o no) que de ella se deriven. Los emprendedores deben perder el pudor de hablar en términos de ingresos y beneficios. Si un emprendimiento no es de forma natural rentable, no perdurará en el tiempo.

 
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Antoni Flores

Aquí encontraréis reflexiones y opiniones personales, sobre el mundo de la innovación y las empresas, producto de mi experiencia profesional y como CEO de Loop. ¿Qué significa innovación? ¿Cómo agregar valor a un producto/servicio? ¿Cómo pensáis que una actitud innovadora puede cambiar el destino de una empresa? ¿Y el de una sociedad? El desafío está lanzado y el diálogo abierto. +info

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