I don’t believe in reincarnation (praise the talent)

I don’t believe in reincarnation. I have never met a person who believes in it and who has been ill-treated in a previous life. In general, they have always been Roman consuls, Napoleon (I know many), famous people, etc. I don’t know any former slave who has belonged to a Pariah caste, any private dead on the battle field, an extremely poor person, etc.
I don’t know anybody who has attended an MBA programme and invested a considerable amount of money in it and has had a bad experience or unmet expectations either. In general, they all talk wonders, they belong to organizations of former students satisfied with the experience and organized to transmit it. I don’t know anybody who has talked about having invested his/her money wrongly and has lost some precious time. The schools they have attended might take the credit for this, but I find it hard to believe in such degree of fulfilled satisfaction.
For a start, I don’t trust some professionals trained in remote places, in mythical schools and with ‘perfect’ professors. I find it boring when people try hard to show off the level of theory they handle and its exaggerated use in reference books or articles. Many of them have been at some moment in their career ‘close’ to a great business event or innovation… but just that, close. I don’t exempt them from showing how good and competitive they are and I want to listen to their own opinions about business and the things they do. I want to understand how much they work.
I don’t mean that it may not be true that when we die, we will reincarnate, that attending a MBA programme is a great tool to expand our knowledge and professional positioning and that having the privilege of training in an elite school with a different culture from ours discredits the effort that should be made to achieve its goals, quite the opposite.
With this I want to lighten the right of anxiety before the unknown, to vindicate our right to make a mistake without being sentenced for that, the value of our own criterion to build and tell our own history. This article is a plea on behalf of talent, an endangered asset which, as a result of being difficult to find, is sometimes taken for granted through our attempts to show and pursue a ‘perfect’ CV. The one doesn’t rule out the other and if they coincide it’s excellent.
I have always thought that we are responsible for our actions, we must thank our predecessors for the starting point in which we began our life. We are recipients of a genetic, material, philosophical and knowledge heritage; entering with it a comfortable environment and with enviable training does not exempt us from working harder and improving.
This is why we especially like people with their own criteria, people who have the impulse of trying hard and improving themselves; I look for their company and relationship. I always learn from them and they help me to improve. I value their criteria and viewpoint more than the knowledge they have stored (about which they hardly ever boast). No matter how established and recognized they are, they have lost their capacity of risk and elasticity to change; they are more worried about the future than what they have done in their life. They have a special attitude toward living the present, aware of it.
Some people may have been Napoleon in a previous life and the best thing they have done in their current lives has been attending a MBA programme in a foreign prestigious school, but… believe me: if you happen to come across a slave reincarnate, who has lost his/her time attending a MBA course and who tells you about new things of his own and it sounds new, don’t let him/her escape, he/she will surely give you great satisfaction.










Sólo puedo decir esto…¡toma ya!
Gran punto de vista…Sabiduaria versus conocimiento o como yo digo, gente google respecto a sabios.
Graciasss! Me pasaré más por aquí.
Sabiduría versus conocimiento, o los medios y la infraestructura no anula el talento. Al final siempre queda y nos diferencia el talento. A igualdad de medios + talento.
Antonio,
Ahí va un quinteto de endecasílabos, adecuado para la ocasión…
“Cultivar el talento es reverdecer,
igual que reencarnarse es reenrojecer
de vergüenza tu semblante al comprobar
que aunque siembres en tu mente más saber,
siempre, siempre, te vuelves a equivocar.”
Antonio,
Te veo pletórico haciendo amigos con los náufragos del crucero-convención de “alumni” MBA, del pasado Post de “El Conocimiento Anula la Excelencia”.
Vas a ser el primero al que metan en la olla, cuando se acaben las chocolatinas y las chuches.
Mientras van preparando el fuego, voy a idear un plan para salvarte de estas brasas.
Me apuesto “halgo” a que este post arrasa.
José, el post no es una crítica, ojalá todas las personas puedan disponer de la mejor formación posible. El post es una invitavción a una reflexión íntima de porque hacemos las cosas; a poner el talento por delante de todo como máxima expresión de la diferenciación y a la nacesidad de trabajar “todo el día cada día” para mantenerlo y evolucinarlo. Gracias como siempre por tus importante aportaciones José¡¡
Elogio de la Copia.
Antonio,
Lo que planteas me parece re-que-te-interesante. (¿Se está calentando el agua de la olla?).
Para apaciguar a los MBA’s que estén que trinan les tengo que aclarar que en nuestra actual crisis de Crédito (Bancario o de lo que sea), el Talento es liquidez.
Un Título (y un MBA de momento lo es), se reduce a una Carta de Crédito.
A quien tiene una Titulación (p.ej. un servidor) el Valor se le supone, pero no es un activo, realmente es un futurible, un Préstamo o una Hipoteca que debe de proveerse y devolverse puntualmente si se quiere poseer el Bien que el Título supone. Contra una garantía, el supuesto Talento de cada uno.
¿Qué nos enseñan a los MBA’s y otros Titulados, para rápidamente hacernos creer que la concesión del Crédito conseguido con el Título, es la asunción de la riqueza? (a las pruebas de la cultura dominante me remito).
¿Qué os jugáis que el 80% de los que han creado los problemas de la Crisis actual tienen un MBA?. (Y no concluiré que sólo hayan hecho el 20% del daño).
Antonio,
Volviendo al tronco principal:
El Titulado si quiere demostrar su valor debe de ejercer su Talento todos los días. Como ya te he dicho, es la moneda con la que se cubre la deuda del valor supuesto.
El Talento es algo tangible porque lo es en tanto que produce bienes que pueden compartirse con los demás, por el contrario, un Título es algo personal e intransferible.
Pero el Talento no es algo de lo que se disponga con facilidad. Como tú apuntas, es algo escaso, y algo peor, no es un pre-existente, no se hereda, ni se presta y si se posee también caduca. Su manejo es complejo, y su consecución, su construcción es fugaz y escurridiza.
Antonio,
¿Cómo se consigue el Talento? Este es el meollo de la cuestión. (Supongo que el agua de la olla empieza a hervir).
Hay va mi órdago: El Talento se adquiere mediante un proceso que se inicia con la réplica, COPIANDO.
El que COPIA aprende un Oficio (cómo aprendiz, se pone en el lugar del maestro sin la responsabilidad de serlo). Recorrer los caminos previamente transitados genera el verdadero aprendizaje del territorio, del acto de andar y el de orientarse.
Antonio,
Quiero hacer el Elogio de la Copia (que es el Método que aplico) como procedimiento fundacional de la adquisición de Talento y en última instancia de sabiduría, como dice Verónica en su anterior comentario. Observar, repasar, repetir, conocer, consolidar. Ahí nace el Talento.
Creo que la COPIA es un procedimiento biológico, natural. Reproducción diploide, cadenas de ADN enfrentadas.
¿Cómo crece y se multiplica el Talento, para que no caduque?. En el símil del explorador, recorriendo caminos cada vez menos transitados. Es un proceso gradual, y de pronto puedes acabar embarcándote en un viaje a lo desconocido.
Si sobrevives a tus excursiones e incursiones, aumentas tu Talento. Y si no, “Da Capo”, vuelta a empezar.
En el símil biológico, uno aumenta su talento multiplicándose, no en un proceso de clonación, sino en un procedimiento en el que quepa el ERROR genético que produce la evolución.
En última instancia creo que la posesión de Talento es una prueba de capacidad de supervivencia, ¿o es al revés?. El Talento te permite durar, perpetuarte. Y el que sobrevive no necesita reencarnarse. Le basta con reproducirse o Copiarse.
Antonio,
Definitivamente, creo en la Copia, No en la reencarnación. Tienes razón.
Antonio,
Estos comentarios, en el fondo, no son más que simples ejercicios de Copia de tus posts. A mi manera intento reproducir tu proceso de trabajo y esfuerzo. A ver si ya de una vez se me pega algo de talento.
¿Alguien más quiere probarlo?
José; es magnífica la analogía entre talento igual a liquidez y título igual a carta de crédito; realmente es crédito (por demostrar) lo que estamos adquiriendo cada vez que logramos un título o formación, el crédito para hacer cosas más o menos relevantes con nuestro talento y es ahí, en la distancia corta del talento donde nos la jugamos.
Siempre he pensado que la copia (mejora de lo existente) es, ha sido y será una de los ejes de la evolución de la humanidad; es un proceso evolutivo (innovación) por satisfacer las necesidades (más o menos siempre las mismas) de los humanos en base al conocimiento que como sociedad adquirimos.
En un aspecto “más moderno o actual” hay otro eje que mueve la evolución, especialmente en los productos y servicios que comercializamos; es “la demanda” en términos legales. Creo que es la demanda legal uno de los factores que hace que los productos americanos sean tan perfectos y funcionales; un buen ejemplo es una tapa de café “para llevar”, es la protección ante cualquier posible demanda por uso la que la convierte en perfecta; fijaros es perfecta en su simplicidad ante cualquier fallo de uso.
Antonio,
Me preocupa escribir por escribir. No lo pretendo. Y si además aprendo, ¡Premio!.
Coincido totalmente contigo en que “hay que poner el Talento por delante de todo” . Eso, en el fondo y en la superficie, es MERITOCRACIA. Me parece lo más justo para nuestra sociedad. (Si un cirujano te ha de operar a ti o a un familiar cercano o a un amigo, a vida o muerte, quieres que sea el mejor, el que más experiencia tenga, el más hábil en las situaciones difíciles y no aceptas que te dejen en manos del amigo del Director o del recién licenciado).
¿Pero cómo se consigue ese Talento?. Es de suma importancia despejar ese camino. Porque puede ser un pescado que se muerda la cola. No trabajas porque no tienes experiencia y no tienes experiencia porque no trabajas.
Por eso intento ir más allá. En este comentario y en cualquiera, siempre desde mi experiencia. Se que en los comentarios y en los posts es difícil captar la ironía, cierto humor o desenfado.
Recomiendo la lectura de un libro de Eulàlia Bosch, “Un lugar llamado Escuela” editado por GRAÓ, Colección Micro-Macro Referencia, nº23. En especial el capítulo “Visto desde el Interior”, conferencia impartida por la autora en Ferrara, el Noviembre de 2007: “Copiar es la expresión más clara de querer mirar desde el interior o incluso de querer mirar directamente el interior”.
Antonio,
Hasta el próximo post.
José; creo que es la meritocracia la que tarde o temprano mueve el mundo y pone cada cosa en su sitio; hace tiempo que pienso que es la meritocracia la que está poniendo a occidente por detrás de muchos paises orientales y emergentes; la meritocracia de trabajar y esforzarse más y mejor (no siempre con las mismas reglas de juego y consdiciones sociales); otra de las reflexiones es que la meritocracia como muchas otras cosas también tiene sus reglas y hay que pensar si es sostenible y socialmente justo este concepto de meritocracia entre sociedades
Antonio,
No he podido resistirlo, pero es que como sigues aportando ideas potentes, entiendo que vale la pena darle otra vuelta de rosca al tema.
En tu último comentario citas algo nuevo: “ la demanda en términos legales” como condición de contorno “que hace que los productos americanos sean tan perfectos y funcionales”.
Me parece acertado. Las condiciones de contorno son las manos que moldean el barro del alfarero. Y la responsabilidad de lo que uno hace es determinante.
Para no repetirme, ya planteamos este tema en tu post del 17 de Febrero “La importancia de la Innovación en Tiempos de Crisis” y mis comentarios a los puntos 7 (“El producto hace a la marca, no la marca al producto”) y 9 (“Sólo lo que percibimos tiene valor”), hablan precisamente de la responsabilidad civil de los que HACEN. Esto da para un post muy potente. ¿sigo?…
Antonio,
Para adentrarse en el proceloso mundo de la responsabilidad del que HACE, creo que hay que leer antes, y es OBLIGATORIO (soy vehemente), el fantástico artículo de Paul Krugman, en El País, el domingo 25 de abril: “Una economía para salvar el planeta”.
Quiero resaltar dos frases:
1) “Si hay una única verdad fundamental en la economía, es esta: las transacciones entre personas mayores de edad generan beneficios mutuos”.
2) “Pero, ¿y si un acuerdo entre personas mayores de edad supone un coste para personas que no forman parte del intercambio?”.
Al que yo añado, siguiendo tu línea de pensamiento: “ Pero, ¿y si también supone un sobrecoste o daño, para una de las partes que han intervenido en la transacción al cabo de un tiempo, por fallo del producto? , y añadiría algo más (dados los tiempos que corren), ¿o por devaluación de la compensación económica?.
Para abreviar, concluyo que el TALENTOSO COPIA, pero es una persona mayor de edad RESPONSABLE. ¿Alguien tiene algo que matizar?.
Antonio,
Me te agradezco que dada tu experiencia en diseño de producto añadas ejemplos MATERIALES, a todas estas reflexiones INMATERIALES. Es el plus de tu blog. Al menos para mí.
El talento, y me dedico a buscarlo desde hace 30 años , es discutible ,pero es evidente que es estéril sin el momentum adecuado y sin las horas de trabajo invertidas , como se puede demostrar en la revisión de genios de todos los siglos. Deberíamos además reflexionar que la meritocracia debería ser obligatoria por ley para evitar la cangrena de antitalentos tomando decisiones solo por vía genética , que obviamente en España está sobrealimentada por familias y lobbies pero en otros paises quizás se produce a menor escala y es posible el brillo de ese talento , vía becas, u oportunidades. Quienes hemos disfrutado del talento en su búsqueda (para otros) sabemos que los diamantes no suelen estar en árboles genealógicos de alta volada sino en personas que trabajan muchíiiiiiiiiiiisimo.
Gabriel; gracias por participar en el blog y compartir tu experiencia; meritocracia por ley sería algo magnífico, como es bastante imposible deberíamos sustituirla por valores y esfuerzo, lo que en nuestro país y de momento es tambien casi imposible. Esperemos que el dolor de esta crisis nos conduzca a ello. Gracias
Antonio, Gabriel,
Para mí la MERITOCRACIA tiene 2 puntos esenciales y un tercer “bonus extra”, que la hacen justa y necesaria:
1) El ciudadano medio recibe servicios y atenciones públicas de gente preparada por encima de la media, y con mayor nivel de preparación, mérito o talento, proporcionalmente a la importancia vital del servicio a prestar. Igual fenómeno ocurre en las empresas privadas. Conclusión 1: La meritocracia mejora los servicios públicos y mejora el rendimiento de los impuestos de todos los ciudadanos.
2) El ciudadano que aspira a un trabajo, sabe la relación causa-efecto o es transparente la relación entre méritos previos versus recompensa, permitiendo al trabajador ir mejorando durante toda su vida, cuanto desee, proporcional al esfuerzo que le dedique a su objetivo. En la actualidad, toda recompensa debida a favores, desconcierta a los no premiados que se han esforzado en mejorar, que nunca tienen claro que puede recibir a cambio, tanto en empresas públicas como privadas. Establecidos criterios claros de recompensa al esfuerzo y al trabajo bien hecho, no queda más que esperar que la motivación sustituya al desencanto. Conclusión 2: Recompensar la calidad la promueve y hace que esta surja con fuerza y sea visible.
Y el tercer punto, no menos relevante, es que la meritocracia en el peor de los escenarios, sólo redistribuye el trabajo existente, por orden de competencia en el desempeño del mismo. Es decir, nadie pierde el trabajo, sólo te cambia el sueldo y el cargo (algo no menos doloroso para los que se anclan a un sillón sin méritos que soporten esa posición).
En el mejor de los escenarios, generará más riqueza y puestos de trabajo, al motivar nuevas actividades y modos virtuosos de proceder, generando nuevas actividades que aportan valor para todos.
¿Cómo se empieza a aplicar esta doctrina?
Supongo que no vale decir, que empiecen ellos.
Antonio, Gabriel,
Os recomiendo leer el comentario de esta semana en el Blog de Clemente Álvarez de El País, Eco-Lab.
Plantea como mejorar el Medio Ambiente entre todos, explicando la paradoja del Polizón (el ciudadano o empresa que se cuelga, a expensas de que sean los otros los que procedan a esforzarse).
En donde dice Medio Ambiente pensar en Productividad y Calidad.
blogs.elpais.com/eco-lab/
La verdad es que al leer este post me he quedado sin palabras. Para mi una excelente aclamación al talento personal y profesional de las personas.
Antonio, me ha hecho reflexionar mucho lo que comentabas sobre el academicismo exagerado de algunos profesionales. Como he dicho en otro post soy un profesional del sistema financiero que desde hace unos años imparto docencia en la universidad.
Buscaban un perfil profesionalizador, yo no soy académico, primero me daba respeto por saber si estaría la altura, pero luego comprendí la buena aceptación que muchos alumnos daban a unos contenidos prácticos más que a una base teórica que todo y necesaria a veces está para algunos campos lejos de la realidad. El talento no está solo en las universidades.
Como en tu analogía del MBA nadie que se considere experto en los mercados, ni los clientes mismos admiten tener pérdidas en los mismos. Pero los mercados de capitales son muy crueles, yo confesé a mis alumnos haber tenido pérdidas en mis inversiones y no saber de tendencias, o sistemas infalibles. Solo intento enseñarles a aprovechar las oportunidades que se presentan y estar pendientes de que no aparezca un “cisne negro”.
El talento arrogante de un especulador y 2 premios Nobel arruinaron LTCM un famoso fondo de inversión a finales de los 90, pues pensaron que no se equivocarían, que eran los mejores y el sistema infalible.
Preservemos el talento y no criminalicemos los errores, que de ellos aprendemos mucho más.
Me ha hecho reflexionar muchísimo, una de ellas y con la que me quedo: DEMOSTRAMOS SER LO QUE NO SOMOS POR MIEDO A…
Gracias
Interesante yy reflexivo este post…asi que aprovechemos lo bueno y desechemos lo malo..
Un saludo
Un post muy singular, nunca me han gustado la personas que lo tienen muy creído. A lo mejor esta misma sentencia es un error, algunas de ellas son personas que de verdad son muy preparadas y que podrían aportarme algo, pero yo creo y eso es lo que he aprendido que una persona lista está siempre abierta en los dos sentido, para aprender y enseñar, si unos de los canales es cerrado quiere decir que esta persona a lo mejor no es tan lista como parece. Aristotele decía, una persona verdaderamente sabia es la persona que sabe de no saber y yo añadiría que siempre es abierta a ser sorprendida por la vida.
Desde luego que el talento es difícil de medir con una simple entrevista, el talento se demuestra trabajando supongo que Gabriel lo debe saber mejor que ninguno.
Por otro lado creo que el talento no se ni estudiar y tampoco se puede obtener por medio de títulos, sino que se obtiene por los hechos, hay que trabajarlo.
Más de acuerdo no podría estar, es un mal común en todos los ámbitos y niveles. Me ha recordado a un cuento de Jorge Bucay del libro “Déjame que te cuente …” que lo titula “El verdadero valor del anillo”.
Quisiera comentar como añadido, que a lo largo de mis 27 años de vida he conocido a mucha y diversa gente (como le sucede al resto de la humanidad) y desde hace mucho, me interesa la gente que veo que puede hacerme mejor persona, que me puede hacer crecer y mejorar. Esto puede parecer egoista, pero está más que probado que la persona que serás mañana estará compuesta por tu persona de ayer y la de hoy y que todo lo que vivas te marcará, aunque sea un poco. Con esta máxima (y sin volverme antisocial) trato de evitar perfiles grises.
Por otra parte, me faltarían dedos en las manos para contar la cantidad de personas que se han querido vender con tal de demostrar su valía delante de los demás, con tal de alimentar su ego o compensar su falta de autoestima, sin importar demasiado lo que implique para los demás.
Sin embargo, en todos estos años y pasando por la universidad, sólo conozco 4 casos de personas talentosas para los estudios o superdotados. Y de estos si que se aprende y mucho, pero no sólo por sus conocimientos y capacidades sino por su alto valor humano:
- humildad
- trabajo
- esfuerzo
- autosuperación
Y diré más, el que considero más avanzado de los 4 no tiene ningún título universitario, por que no lo necesita, hace unos meses asistió a una máster class de una prestigiosa escuela de negocios (es un empresario de éxito) y se encontró dos cosas: 1-Al resolver un ejercicio, fué la única persona del emiciclo en responder correctamente y en no tener miedo a argumentar su elección “solitaria”. 2-Cuando acabó esa sesión decidió no volver más, no por desprecio sinó porque lo encontró una pérdida de tiempo, y no le da miedo decirlo.
En el mundo hace falta mucha más gente así, ya no por sus capacidades “extra” sino por su humanidad y capacidad de abstracción de los problemas. Impresionante y educador.
Saludos, Eric.
Debemos conocer y sacar partido a nuestras aptitudes y ya que tenemos la oportunidad de compartir el talento de otros absorber todo aquello que pueda fortalecernos.
A muchos de los que dan conferencias sobre temas de actualidad empresarial se esfuerzan en presentarlos por sus títulos académicos. Durante el desarrollo de la conferencia ellos mismos se esfuerzan en ningunear todos esos títulos, aunque tenerlos los tienen y algo seguro que les han aportado, y hacer prevalecer su talento, que tenerlo lo tienen.
Una de las claves de este tema está en mi opinión en la última frase del anteúltimo párrafo. La actitud. Me cuesta creer que la mayor parte de las personas que buscan tener un CV exquisito no sientan un afán de superación que les evite asentarse fácilmente. Coincido contigo en que tampoco creo lo que comentas de que todo el mundo sea capaz de dar por bueno todo lo que hace con esfuerzo (económico y personal). La actitud debe de ser transparente y basada en los valores de uno. Las ataduras del conformismo frenan la capacidad de anticiparse a lo venidero y a la larga esa actitud pasa factura a quien tiene un espíritu inquieto y se “duerme”.
Nunca he creído en Universidades y siempre he buscado la mejor formación huyendo de los nombres rimbonbantes y del prestigio pero sí que es cierto que al ver cómo algunas oportunidades tienen más que ver con el “parecer” que con el “ser” en mi última decisión tuvo algo de peso el nombre. Reconocer los fracasos es tan importante o más que reconocer los éxitos ya que los fracasos muchas veces son más determinantes para que seas lo que hoy eres.
No se si es reencarnación o entender el teorema de Causa- Efecto, quien ha tenido fracasos y a seguido adelante desarrolla habilidades de superación de dificultades, se ha estrujado el cerebro y ha encontrado soluciones, reconocerlo es honesto.
Si, es verdad que no conozco mucha gente que hable de sus fracasos del pasado, sin embargo, si encuentro a alguien, me gusta compartir tiempo con el, se aprende mucho compartiendo fracasos, además dice mucho de las personas que lo hacen, seguro que son gente de la que te puedes fiar.
Existe un afán por tener un buen CV, novelizar la experiencia profesional, pero que es un buen CV, ¿Muchos títulos?, ¿Muchos éxitos escritos en un papel? . Reflexionemos, para conocer un buen profesional deberíamos conocer como ha superado los fracasos, las decisiones erróneas, y que ha aprendido de eso.
Una buena Formación SUPERIOR o MASTER tiene que impulsarte a la acción, a tomar decisiones, a explorar asumiendo riesgos y por supuesto a equivocarse, reconocerlo, aprender y seguir intentándolo. El Executive MBA de Eseune lo tiene presente e impulsa la pro-actividad..
Muy buen artículo, que me viene de una buena referencia. En mi libro Gestión de Incompetentes comparto esta filosofía al 100%