Turismo de sol y playa en Estocolmo, biotecnología en Benidorm
Tags: Competitividad y eficiencia, Economía, Economía sostenible, España
La “economía sostenible” lanzada por el gobierno no está dando los frutos esperados, el paro sigue marcando de forma sostenida nuevos techos y los costes sociales y el déficit público siguen disparados. El gobierno, la oposición y los agentes públicos (todos) siguen jugando al “gato y al ratón”; por obvias que parecen algunas de las soluciones a tomar, son rechazadas o aceptadas sistemáticamente según el lado de la balanza en que sumen o resten votos.
Lógicamente, no estamos dispuestos a perder ningún beneficio de poder adquisitivo y prestaciones sociales que tanto nos ha costado obtener, (en especial a nuestras generaciones anteriores) y de este modo nos vemos con la necesidad de alargar los años de cotización, convertirnos en uno de los países con la edad de emancipación mayor y vivir por primera vez en nuestra historia, como las nuevas generaciones van a tener un nivel inferior de vida que la nuestra.
Tenemos una visión de España de “nuevos ricos” llena de orgullo y visión del territorio como “un continente” aislado del resto de Europa o del mundo. Seguimos empeñados en ser autosuficientes y en “tener todo aquello” que nuestra visión (de asignatura pendiente) nos dice que todo país desarrollado debe tener ; nos esforzamos en buscar nuevas fuentes de competitividad que solo por el tiempo necesario para obtenerlas, dejan de serlo, en llenar el territorio de parques tecnológicos y centros de investigación sin contenido y de mantener artificialmente y gracias a nuestros impuestos industrias obsoletas.
Parece como si todos hubiéramos olvidado como hemos llegado hasta aquí, de cómo hemos conseguido construir uno de los lugares mejores para vivir, con la mejor relación de trabajo y calidad de vida. Lo hemos olvidado y lo estamos destruyendo. Tenemos tanto orgullo, que repudiamos lo que nos ha hecho grandes y evolucionados; nuestras fuentes de competitividad naturales, aquellas que son básicas para sustentar nuestra economía y evolucionarla a otros espacios competitivos.
No hay mejor ventaja competitiva que aquella que proviene de la naturaleza y/o está naturalizada en el territorio; aquella que no se puede copiar y es muy difícil de replicar; podemos esquiar en Dubai, pero sin duda es mucho más caro y limitador que hacerlo en los Alpes, todos lo comprendemos.
Nuestra gran apertura se inició con el turismo, hicimos de él una auténtica industria exportable y motor económico; creó puestos de trabajo, servicios directos e indirectos, nos dio a conocer y sofisticó nuestra oferta. Fue el motor que puso en marcha otra de nuestras grandes industrias: la construcción; creamos un auténtico referente mundial (en lo bueno y en lo malo), expandimos grandes empresas y atomizamos todo un sector. Ambos dimensionaron otro de los principales sectores económicos: los servicios financieros, creando otro de nuestros referentes mundiales. Finalmente y como simbiosis de todos, nos convertimos en el país experto en retail, nuestras enseñas se expanden por el mundo y lo llenan de moda, diseño, experiencias y buena calidad a precio justo.
Podríamos relatar la historia del emprendedor español de los 60´s; la necesidad lo desplaza a la costa, donde trabaja de camarero para subsistir; monta su propio bar restaurant y lo evoluciona hacia hotel gracias al apoyo de alguna sucursal de un banco. Su amigo constructor lo acompaña en el crecimiento asociándose en la expansión nacional y luego internacional; interviene en la verticalización de su sector, crea o invierte en agencias de viajes, aerolíneas, cadenas hoteleras; entra en bolsa, re invierte en su amigo constructor para asentar su imperio; juntos descubren una nueva tipología de clientes a los que construirles tiendas de moda por todo el mundo.
Hoy repudiamos nuestros orígenes, la construcción y la obra pública nos avergüenzan; nuestra posición actual nos impide pensar en servir a los demás y ser banquero es sinónimo de estafar al prójimo. Es mucho más cool dedicarse a las ONG’s, a la ciencia e investigación puntera sin pensar en su explotación económica, a las energías y economía sostenible, etc. Desgraciadamente en muchos de los casos ni tenemos el referente histórico (por lo que llegamos tarde) ni tenemos la circunstancia natural (por lo que somos caros) y lo que es más importante, nos hace consumir un tiempo que no tenemos para reflotar y reconducir nuestra economía.
Al olvidar nuestros orígenes (nuestra competitividad natural) hemos cortado la evolución competitiva de los sectores naturales; estamos viviendo las circunstancias nefastas de la burbuja de la construcción, pero no dedicamos esfuerzos a exportar el conocimiento que hemos obtenido de la misma, no lo exportamos, no tenemos la mentalidad de ser líderes mundiales. Lo mismo ocurre con el turismo, claramente somos el referente mundial, pero salvo honrosas excepciones no estamos creando escuela, olvidamos nuestra oferta interior que es la base para expandir y exportar conceptos, servicios, cadenas, etc.
Al estancarse estos sectores, cortamos la evolución de muchos otros de conocimiento y sectores paralelos; la industria alimentaria, el comercio, los servicios profesionales, el ocio, la cultura, el hogar, etc. y por supuesto creamos unas bolsas de paro enormes.
Hoy nuestros emprendedores no consideran desarrollarse en el turismo, la construcción o el ocio; nuestro gobierno subvenciona y ayuda a los denominados sectores punteros “de conocimiento”, olvidando el enorme conocimiento y activo que tenemos en los clásicos de nuestra economía. ¿alguien duda que seguiremos necesitando vivir en algún lugar, al cobijo de un techo, evadiéndonos en vacaciones y financiándolo todo?, lo importante es evolucionar el conocimiento y adaptándolo a la circunstancia del momento.
Si no asentamos, evolucionamos y generamos liderazgo en nuestros entornos competitivos naturales en nuestro centro competitivo, no podremos acceder a la periferia de dicho centro; a aquellos sectores donde no tenemos ventajas naturales y que de un modo u otro nos costarán más y seremos menos competitivos que aquellos que si las tengan (esquiaremos permanentemente en Dubai).
Necesitamos reivindicar de nuevo la importancia de nuestra competitividad natural, tenemos que potenciarla con la voluntad política y soportarla con el esfuerzo colectivo de todos y una gran carga de nueva dignidad. De nada nos servirá esforzamos en buscar nuevas fuentes de competitividad que solo por el tiempo necesario para obtenerlas, dejarán de serlo.












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Jose Rebollo dice:
Feb 03, 10 at 23:28Antonio,
me gusta como acaba esta reflexión, “de nada servirá esforzarnos en buscar nuevas fuentes de competitividad que sólo por el tiempo necesrio para obtenerlas, dejarán de serlo”. THE END.
Es la descripción exacta de la maldición del segundo principio de la termidinámica, intentar cambiar algo, genera una entropia que puede estropearlo más.
Entonces la pregunta del millón, ¿cuál es la receta termodinámica?
Próximamente…
pero se aceptan sugerencias
Ah! y no vale decir “evolucionar” porque esta solución ya la ha dado Antonio.
Jose Rebollo dice:
Feb 05, 10 at 1:17Antonio,
Como te veo rompedor, te voy a apoyar, a mi manera. Hablaré del sector que mejor conozco, el de la construcción, obra pública y promoción (me voy a permitir generalizar, porque luego siempre hay casos particulares):
5 Errores actuales de procedimiento que elevan la entropía a la entropía y que impiden la evolución y la adaptación a los nuevos tiempos de las empresas del mundo de la construcción y que a su vez están auspiciando su rápida decadencia.
1) EL OBJETIVO DE EMPRESA ACTUAL ES LA DE LA PRODUCCION POR LA PRODUCCION. HAY QUE CONSEGUIR CONTRATOS INDEPENDIENTEMENTE DEL RETORNO O BENEFICIO QUE SE CONSIGA EN ELLOS. LAS EMPRESAS PREFIEREN ENGORDAR A CRECER, EL TAMAÑO ES LO IMPORTANTE.
Parece que la medida del mérito y la verdadera capacidad de las empresas, y así se publicita, lo da tamaño del contrato conseguido. El paroxismo de este consumo de lo grande lleva a aceptar trabajos por debajo del coste del mismo y al final, milagrosamente, los encargos se salvan siempre, una y otra vez, sospechosísimamente, y todo el mundo acepta el juego, administración, empresas, sociedad. Bueno…, al final del final…, parece que viene un CRAK que nadie puede aguantar.
2) OCULTACION DE MERITOS DE LOS EQUIPOS. PARA LOS QUE ORGANIZAN, ESTA CLARO QUE TODO EL MUNDO TRABAJA MAL Y LOS TÉCNICOS Y DEMÁS PROFESIONALES Y COLABORADORES SON UN GASTO PARA LA EMPRESA Y SÓLO GENERAN PÉRDIDAS.
No hay demostración pública de los méritos de los profesionales que aportan soluciones y beneficios (basta con que el sector reconozca y premie los méritos, no se trata de reconocimiento social). Reconocer el beneficio que crean supone poner en valor el trabajo bien hecho y el ejemplo a seguir, aunque sólo sea por la recompensa. Parece que se trata de evitar, por todos los medios, repartir beneficios con simples asalariados o subcontratistas del sistema. Aun así la culpa se puede repartir en todas las direcciones porqué el ocultismo de cómo se trabaja es una máxima de nuestro entorno cultural, no vaya alguien a descubrir que una comete errores cada vez que se embarca en un Proyecto, y que incluso algunos Proyectos se van a piqué.
3) NO HAY PROTOCOLOS DE EVALUACION NI DE LO NUEVO NI DE LO BUENO. COPIAR ES MAS SEGURO. SI NO ESTÁ EN LA NORMA NO SE PUEDE HACER.
La Normativa siempre es un logro colectivo, en el que se ha volcado la experiencia y el conocimiento precedente, pero como los Diccionarios, debe de estar en constante evolución, porque la realidad supera la ficción. La calidad de la Normativa y su adaptabilidad, son el pulso del sector. A la Norma le falta explicitar cómo actuar en caso no existir instrucciones de uso.
En la obra pública, las patentes van contra lo público y se considera que beneficia exclusivamente al propietario de la patente, por lo que se destierra esa mejor solución aunque suponga ahorrar millones a los contribuyentes (he sufrido en mis carnes ese azote y puedo dar nombres). Recuerdo una conversación con un alto ejecutivo, en activo, de una empresa constructora: “nunca me han dado una obra por hacer las cosas bien”. Esta es la excusa perfecta para no iniciar ningún proceso de evaluación.
4) NO XISTEN CRITERIOS DE TOMA DE DECISIONES. NADIE EVALUA LA ESPERANZA MATEMATICA DEL ÉXITO (PROBABILIDAD DE UN SUCESO POR BENEFICIO DEL ÉXITO)
La economía estadística sólo sirve para acertar el valor de la oferta para conseguir la adjudicación del concurso. No para evitar riesgos ni para generar beneficios (ver punto 1).
En las mega-empresas constructoras que nos rodean se produce otro fenómeno de incapacidad en la toma de decisiones que demuestra no sólo la desidia del sistema, sino la ignorancia de su proceder. Al plantearles una solución novedosa (la que supone un volumen de negocio determinado por adquisición de una nueva cuota de mercado o ahorro en un procedimiento tradicional), existe una incapacidad de analizar de manera teórica dicha ventaja y por tanto se propone un segundo método, el empírico. En este momento aparece el BLOQUEO. No se puede gastar nada en algo que se consiga mediante una adjudicación de obra, aunque el coste del ensayo sea inferior entre 1.000, 100.000 ó 1.000.000 de veces el benéfico que puede producir su aplicación (por decir un número), cuando, en su día a día, por menos esperanza matemática de éxito participan en los concursos de adjudicación pública (simplificadamente, la probabilidad de éxito es inversamente proporcional al número de participantes por el beneficio a conseguir, siempre en torno del 3% de lo adjudicado, es decir en una obra de 100 MEuros en la que se presentan 30 constructores = 100.000.000 x 0,03/30 = 100.000 Euros de Esperanza). Es decir las grandes constructoras nacionales se la juegan mucho por muy poco (y pensar que incluso con esperanza negativa se lanzan a la piscina) entrando en negocios de valor muy inferior al retorno de sistemas constructivos que les aseguran la adjudicación (probabilidad 1 de adjudicación) por la mejor oferta tecnológica y económica que ahorran desde el 10% al 30% de costes actuales, donde la Esperanza matemática con un caballo ganador es igual al valor del ahorro del sistema, y mejor aun, la extinción de los competidores que no tienen tecnología a tu nivel (se un caso flagrante).
5) NO HAY RETORNO A LA SOCIEDAD. FORMANDO TECNICOS MAS PREPARADOS, MAS VERSATILES. EN EL SECTOR DE LA CONSTRUCCION LAS EMPRESAS NO TIENEN PLANES DE CARRERA PROFESIONAL. Y LO PEOR, NO HAY ECONOMÍA DE ESCALA, ABARATAMIENTO DE COSTES POR EL VOLUMEN DEL TRABAJO REALIZADO Y LA CANTIDAD D EGENTE QUE EN EL TRABAJA.
Este “rally” de aumento del volumen de las empresas constructoras y su correspondiente proceso de expansión por los mercados globales no genera en la misma proporción profesionales con capacidad y responsabilidad proporcional. Si que hay efecto llamada de trabajadores y estudiantes al sector y a las carreras profesionales, pero no se generan más patentes, ni se crean empresas que abaraten procedimientos. La inflación de los costes de las obras, de los proyectos, de las promociones es creciente. Parece que a más energía se le dedica a un tema más se optimiza. La construcción, en este país, es la prueba de que las cosas pueden ser así de perversas.
CONCLUSION:
Cuando en un sector cada vez se meten más recurso, económicos, humanos y los procesos no se optimizan y los costes no bajan, y de manera continuada todo aumenta, costes, recursos, productos, que los economistas no me vengan con historias de que la demanda tira de la oferta, estamos ante una burbuja.
“Es la termodinámica, imbécil, es la termodinámica”, que dijo aquel.
¿ALGUIEN VE OTRA BURBUJA?
Jose Rebollo dice:
Feb 05, 10 at 1:21Antonio,
he de corregir una frase, en el punto 4:
“No se puede gastar nada en algo que NO se consiga mediante una adjudicación de obra”
Jose Rebollo dice:
Feb 07, 10 at 21:48Antonio,
Te voy a dar la razón, hemos de poner en valor los “clásicos” de nuestra economía.
Como en el comentario anterior me he dedicado a machacar al ramo de la construcción ahora quiero ponerlo en valor, y además contestando a la pregunta del millón del primer comentario de este post.
¿Cuál es la receta termodinámica para potenciar nuestra competitividad natural?
Sin más preámbulos: Monetarizar la entropía (en el extremo, no pagar con Euros sino con Julios) , es decir penalizar su producción y recompensar la reducción de la misma, teniendo como marco de referencia del análisis coste-beneficio el planeta como sistema ( no vale limpiar nuestra casa y ensuciar la del vecino).
Ahí está el verdadero y clásico negocio del mundo de la construcción, pero también del sector industrial y hasta de la medicina y la farmacia (mantener y alargar la vida de las cosas y las personas, con garantías):
a)¿Qué haces un puente que ahorra tiempo de viaje?, Ganas
b)¿Qué s e estropea rápidamente una carretera y ralentiza el tráfico y aumentan los accidentes?, Pierdes.
En nuestro entorno cultural y profesional, en todaaaa España, quizás sea un vicio latino o judeo-cristiano pero no mediterráneo, las políticas que practicamos y creo que en todos los sectores y a todos los niveles, y lo mismo en empresas públicas y privadas, es que penalizamos el error pero no premiamos el acierto (esto es una prueba de unidad cultural)). Y como sólo se acierta a partir de un error previo quizás esta sea una de las razones de nuestro lento progreso o evolución.
En la Obra Pública de los EEUU, ahorrar tiempo de construcción o mejorar los parámetros finales de calidad de la obra acabada suponen un “bonus” para el constructor. No te digo la que te cae si incumples.
Aquí en realidad, se lleva el miedo en el cuerpo respecto a la penalización, pero siempre acabas zafándote y demostrando que la culpa era de otro, pero “hacer las cosas bien no son garantía de nueva obra”.
Creo que este tema merece un micro-ensayo algo más estructurado.
Haciendo historia, la península Ibérica tiene una maldición respecto a otros países de Europa, y no es la “pereza” de los paisanos, sino que recordando el ensayo “El Fin de la Pobreza” de Jeffrey Sachs, la marcada orografía y un clima extremo poco favorable para la agricultura son dos “hándicaps” que siempre nos penalizarán y harán más costosas nuestras soluciones de mejorar el territorio.
Aun así España es uno de los países del mundo con más Grandes Presas ( más de 15 m de altura y más de 1 Hm3), más desarrollo eólico, más km de puentes y túneles por habitante, gran desarrollo de la Alta Velocidad Ferroviaria. (Se nota que soy ingeniero de Caminos).
¿Por qué? Pues creo que porque cuando en el siglo pasado se hacían todas estas obras iban asociadas al desarrollo de beneficios como protegerse de la sequía, evolucionar la red de comunicaciones o reducir los tiempos de conexión en la medias distancias, hasta 500 km, donde la aviación se hace cara e insostenible. Todos estos hechos, sin premiarse por si mismos, eran percibidos como clara mejoras por la sociedad y no se reparaba en gastos o se priorizaba invertir en ellos por su necesidad sin casi discusión ni justificación.
Ahora, con el país desarrollado y con la sociedad acomodada, las obras continuas empiezan a verse como un mal crónico, algo que genera más perjuicios que beneficio. Y es cierto, ralentizar el acceso al trabajo de miles o millones de personas (caso del caos de cercanías en Barcelona) tiene un costo por horas de trabajo perdidas y por descenso de la productividad descomunal, que todos sufrimos pero que los políticos que nos quieren salvar no justifican. Las obras empiezan a incrementar la entropía en vez de reducirla.
Pero debo decir que aun hay un mercado para la construcción. Lo he dicho antes, reducir la entropía. ¿pero cuál?:
1)REHABILITAR: Todo lo construido también envejece. La fatiga por el uso acaba con la Obra Pública y con los Edificios. La Obra Pública tiene entre 30 y 100 años de vida en función de su uso, si no los mantenemos nuestra civilización desaparece.
2)REDUCIR EMISIONES DE CO2: De momento nadie paga el CO2 que emite (ahora está monetarizado sobre los 14 Euros / Tonelada, pero ha llegado a 24 y puede subir hasta 40 si se valora adecuadamente lo que cuesta limpiar, de hecho con esta valoración China tendría crecimiento negativo, y de momento presume de ser un campeón frente a la crisis). Aumentar el aislamiento térmico de todos los edificios viviendas es el paso inmediato de responsabilidad de todos los propietarios inmobiliarios. Realizar análisis del Ciclo de Vida de las Obras, además del Plan de Negocio o estudio de alternativas.
3)OPTIMIZAR LA GESTIÓN DEL TIEMPO DEL TRANSPORTE: Extender y optimizar las redes de transporte con la llamada “Intermodalidad” (el ejemplo es como se está extendiendo la implantación del tranvía en toda Europa, más barato que el metro y con más capacidad que el autobús). Extender las redes de telecomunicaciones, para evitar en lo posible el transporte de personas y facilitar la circulación de información. Evitar atascos con modelos de predicción de tráfico y con flexibilidad laboral y organización social, para que los hijos y los padres no tengan que iniciar su jornada de manera simultánea. Se debería de pagar más cara la gasolina que se gasta en un atasco que la usada para desplazarse de manera fluida, seríamos más cautos.
4)GESTIÓN HIDRÁULICA EFICIENTE. REDUCCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN: En la superficie urbanizada de Cataluña llueve el agua que dicho territorio necesita y ningún urbanista (Arquitecto o Ingeniero ha tratado de cazar ese bien tan escurridizo). Por ley, el agua que cae en nuestros tejados y pavimentos es nuestra, hasta que la dejamos escapar irresponsablemente. El agua es el gran aliado que tenemos para esconder nuestra ineficiencia y para aumentar tremendamente la entropía al disolver en ella todos nuestros residuos y desperdigarlos por el planeta. Como consumidores, en este país, pagamos lo que cuesta depurar y traer agua a nuestras ciudades (no son tan sostenibles como nos hacen creer) y tampoco pagamos lo que costaría devolver a la naturaleza el agua completamente limpia, es decir, no apta para regar sino apta para beber. Conclusión es mejor que nuestras ciudades tengan circuitos cerrados, el agua que se bebe, se desbebe, se depura y se vuelve a beber, como en el villancico.
5)CAMBIO DEL PARADIGAMA ENERGÉTICO. Existe un nicho tremendo de ampliación de las labores de producción de Ingeniería y Obra, en el sentido más amplio, con los retos de la implantación de las energías sostenibles, que se pagarán con los beneficios de las mismas al ahorrar contaminación y asegurar independencia energética de los mercados de las materias primas. Su implantación cambiará la manera actual de gestionar el territorio. De momento no doy detalles pero yo estoy en ello.
6)OTROS… Seguro que algún lector-visitante tiene algo que añadir…
Ah! y por último, que cuando las empresas asociadas al mundo de la construcción se pongan en marcha, que no reproduzcan los vicios del pasado que he advertidodo en el comentario anterior.
Jose Rebollo dice:
Feb 07, 10 at 22:46Antonio,
Fe de’Ratas => Quise decir: Como consumidores, en este país, NO pagamos lo que cuesta depurar y traer agua a nuestras ciudades (no son tan sostenibles como nos hacen creer) y TAMPOCO pagamos lo que costaría devolver a la naturaleza el agua completamente limpia
Jose Rebollo dice:
Feb 10, 10 at 11:496)OTROS (el mandamiento que resume los anteriores): Lo que voy a comentar a continuación vale para todos los procesos industriales y productos, incluso se puede extrapolar a las organizaciones.
Hay que diseñar infraestructuras más duraderas (que se fatiguen lo mínimo posible por su uso) y que para su construcción o formación requieran un mínimo de materiales y de tiempo. Esto es sostenibilidad. Eterno y sin masa (esto no es la definición de idea o entelequia). Es la dirección en la que creo que debe de ir la construcción y por descontado la innovación.
Antonio,
creo que el desarrollo de estos dos conceptos es suficientemente sustancioso para desarrollarlo en otro comentario, al oportuno post.